Aunque el conflicto armado que se vive en Medio Oriente esté a más de 13 000 km de Costa Rica, analistas y cámaras empresariales advierten que sus repercusiones pueden sentirse en sectores clave de la economía nacional.
Las tensiones han alterado los mercados energéticos y logísticos internacionales, especialmente en el Estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte de petróleo y gas, lo que puede empujar al alza los precios de estos insumos importados por Costa Rica
Expertos señalan que, aunque el país no depende directamente de las rutas comerciales del Golfo Pérsico, la presión sobre los costos de combustibles y fletes, junto con ajustes de primas de riesgo para navieras y mayor volatilidad en cadenas de suministro, podría traducirse en encarecimiento de productos, desafíos logísticos y presión inflacionaria en sectores productivos como manufactura y agroindustria.
