Un informe reciente de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) reveló que casi 100 rutas de autobuses están en estado de abandono en Costa Rica, sobre todo en zonas alejadas de la Gran Área Metropolitana (GAM). Esto significa que muchas comunidades rurales han quedado sin servicio regular de transporte, afectando a personas que dependen del bus para actividades básicas como compras o citas médicas.
Según el documento, la problemática se agravó desde la pandemia, cuando disminuyó la demanda de usuarios y muchas empresas tuvieron que reducir o suspender rutas. La carencia de transporte público en áreas rurales, combinado con la tendencia de usuarios a optar por vehículos privados, preocupa a autoridades y especialistas dado su impacto en la movilidad social y económica de esos territorios.
