La inspección técnica vehicular es un trámite obligatorio para los propietarios de vehículos, pero una pregunta debería hacerse antes de hablar de equipos, líneas de inspección o tiempos de atención: ¿puede cualquier persona acceder al servicio en condiciones de igualdad?
Para una persona con discapacidad, llegar a una estación de ITV no debería convertirse en una prueba adicional. El acceso desde el parqueo, las rampas, las aceras, las puertas, los espacios de atención, los servicios sanitarios y los espacios preferenciales forman parte de la experiencia de quien necesita realizar el trámite.
La propia Ley de Tránsito establece entre los requisitos de los centros de inspección que estos cuenten con instalaciones físicas adecuadas y que atiendan las disposiciones establecidas en la Ley 7600, su reglamento y sus interpretaciones
Por eso, la pregunta no es solamente si existe una rampa o un espacio demarcado. La verdadera pregunta es si toda la ruta que debe recorrer una persona con discapacidad puede realizarse de forma segura, accesible y digna
