Para cientos de transportistas, repartidores y pequeños empresarios, un vehículo no es solo un medio de transporte, sino su principal herramienta de trabajo. Cuando una cita para la inspección técnica se retrasa o una reinspección obliga a mantener la unidad fuera de circulación por varios días, el impacto se refleja directamente en los ingresos y en la continuidad de sus operaciones.
¿Cómo les afecta la falta de citas para la inspección técnica?
-Cada día que un vehículo permanece detenido representa dinero que deja de ingresar. En nuestro caso, si una unidad no puede salir a trabajar porque no hay una cita disponible, perdemos viajes, clientes y productividad. Para muchas pequeñas empresas, ese tiempo no se recupera.
¿Qué ocurre cuando el vehículo debe someterse a una reinspección?
Si el vehículo requiere una reparación y luego una reinspección, el proceso puede extenderse más de lo previsto. Eso implica reorganizar rutas, alquilar vehículos en algunos casos o simplemente dejar de prestar el servicio. Son costos adicionales que terminan afectando la rentabilidad del negocio.
¿Qué cambios consideran necesarios para mejorar el servicio?
Lo más importante es contar con un sistema que garantice disponibilidad de citas y tiempos de respuesta razonables. También creemos que una mayor capacidad de atención y un modelo estable permitirían reducir los atrasos. La inspección técnica es necesaria para la seguridad vial, pero también debe responder a las necesidades de quienes dependen de sus vehículos para trabajar y sostener sus empresas.
