El negocio redondo del papeleo:un modelo tarifario le regala a Dekra suma millonaria de nuestro bolsillo

Mientras a las familias costarricenses cada vez les cuesta más llegar a fin de mes, un engranaje institucional desconectado de la realidad convierte un simple cobro administrativo en ganancias netas para la empresa de revisión técnica.

El costarricense esta harto de sentir que en Costa Rica las reglas del juego siempre se escriben a favor de unos pocos y en contra del ciudadano de a pie. En un país donde el ingreso promedio de los hogares ha caído casi una quinta parte en la última década y el costo de la vida asfixia, hoy nos desayunamos una nueva joya de nuestro entramado burocrático: usted y yo no solo vamos a pagarle el aumento del canon a Dekra, sino que encima le vamos a dejar una propina de ₡20 millones en ganancias puras.

¿El motivo? Ninguna mejora en el servicio ni inversión en tecnología. Es plata que saldrá directamente de los más de 2 millones de revisiones anuales por un simple trámite administrativo.

Anatomía de una alcahuetería tarifaria

Para entender cómo el sistema vuelve a fallarle a la ciudadanía en su deber básico de protegernos, hay que ver los números fríos que hoy tienen bajo cuestionamiento a la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep):

 El disparo del canon: La Contraloría General de la República fijó el canon que Dekra debe pagarle a la Aresep (para financiar la operación del ente regulador) en casi ₡183 millones. Esto representa un 160% de aumento, es decir, ₡112,7 millones más que el monto anterior.

 El traslado automático al usuario: Como la metodología tarifaria vigente considera este canon un «costo externo», la Aresep corrió a hacer un ajuste tarifario de oficio para que ese cobro administrativo lo paguemos los conductores.

 La magia de las bandas tarifarias: Aquí está la trampa del modelo. Dekra fija sus precios dentro de una banda de mínimos y máximos que le aprueba la Aresep. Si se aplicara el aumento de ₡55 en la tarifa mínima, Dekra recaudaría ₡112 millones extra, cubriendo casi al colón el incremento del canon. Pero al permitir una subida de ₡65 en la tarifa máxima, la empresa se embolsará ₡133 millones adicionales.

La matemática no miente: con esos ₡133 millones, Dekra paga los ₡112,7 millones del canon y le sobran más de ₡20 millones de utilidad neta. Ganancia pura fabricada a partir de un impuesto regulatorio.

No es un error de cálculo, es un sistema que necesita reparación urgente

La alerta no vino de las instituciones llamadas a defendernos, sino desde la trinchera ciudadana. Un abogado —en representación de un usuario— presentó una oposición formal ante la Aresep denunciando las inconsistencias en los cálculos y poniendo el dedo en la llaga sobre una aberración evidente: un cobro meramente administrativo no tiene por qué generarle rentabilidad a un concesionario privado.

Como bien lo señaló el jurista, no estamos ante un simple descuido contable, sino ante un problema estructural en el diseño del modelo tarifario. Es el retrato exacto de por qué la confianza en nuestras instituciones está por los suelos: un aparato regulador atrapado en metodologías obsoletas que, en lugar de cuidar el bolsillo del costarricense, termina garantizándole márgenes de ganancia extra a una empresa privada a costa del ciudadano.

Del hartazgo a la acción: un ciudadano demostró que nuestra voz cuenta

Durante demasiado tiempo, el silencio y la resignación han sido cómplices de que nos metan la mano en el bolsillo con tecnicismos legales. Pero este caso demuestra algo fundamental: el cambio verdadero nace desde el corazón informado y activo de la ciudadanía.

Bastó que un ciudadano y su abogado revisaran los números y presentaran una oposición formal para desnudar las falencias de toda una maquinaria estatal. Esa es la ruta para reconstruir este país a la manera tica: usando las herramientas de la ley, ejerciendo veeduría ciudadana y exigiendo transparencia técnica.

La Aresep tiene ahora en sus manos esta oposición. Desde La Verdad estaremos vigilantes. No necesitamos más excusas metodológicas; exigimos que se corrija este modelo distorsionado y se respete cada colón que a los costarricenses tanto les cuesta ganarse.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *