La próxima licitación para la inspección técnica vehicular representa una oportunidad para corregir las dificultades que han enfrentado los usuarios y construir un servicio con mayor capacidad, tecnología y estabilidad. La experiencia acumulada durante los años de operación de Riteve y los problemas registrados durante la etapa de transición dejan una serie de lecciones que deberían ser consideradas al definir las condiciones del próximo contrato.
Uno de los principales aspectos debe ser la capacidad de atención. Un futuro operador debería contar con suficientes estaciones y líneas de inspección para responder a la cantidad de vehículos que requieren el servicio. La disponibilidad de citas debe convertirse en un indicador fundamental, de manera que el usuario pueda acceder al servicio sin enfrentar esperas prolongadas que afecten su trabajo, sus ingresos o sus actividades familiares.
La tecnología también debería ocupar un lugar central. Sistemas modernos de agendamiento, equipos actualizados, mecanismos para monitorear la operación y herramientas que permitan reducir los tiempos de espera pueden mejorar significativamente la experiencia del usuario. Al mismo tiempo, la aplicación de criterios técnicos uniformes contribuiría a generar mayor confianza en los resultados de las iinspecciones..
Otro elemento indispensable es la transparencia y fiscalización. La futura contratación debería establecer indicadores de desempeño claros, mecanismos de supervisión y consecuencias ante incumplimientos. El Estado debe contar con herramientas suficientes para verificar que el operador mantenga los estándares técnicos, la capacidad de atención y las condiciones establecidas en el contrato.
Finalmente, la seguridad jurídica será determinante. Un contrato de largo plazo, obtenido mediante un proceso competitivo y transparente, permitiría al operador planificar inversiones en infraestructura, equipos, capacitación y tecnología. Para Costa Rica, la próxima licitación no debería limitarse a escoger quién prestará el servicio, sino definir qué tipo de revisión técnica necesita el país durante los próximos años: accesible, moderna, fiscalizada, transparente y con capacidad suficiente para atender a los conductores
